Sunday, November 19, 2006
VIDA Y OBRA
Y se jactaba de lo que hacía.
Thursday, June 01, 2006
LOS PERROS ROMÁNTICOS
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vive en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.
Friday, May 26, 2006
RODOLFO revisado (o para los que les gusta la métrica)
quien vivía del Estado,
muy roja la nariz tenía
pues era alcohólico
y vaya que sí bebía
Un subsidio le era dado
por haber sido soldado,
que tan puntual como llegaba,
y sin otros mediadores
en el expendio terminaba
No se engañen sin embargo
por relato tan amargo,
en el fondo es un buen hombre;
tano así es la cosa,
que es un pastor de renombre
Monday, February 13, 2006
RODOLFO
quien vivía del Estado
y tenía la nariz
roja como un tomate
porque era alcohólico
Recibía un subsidio
cada mes sin falta
De camino a casa
la taberna estaba
Dos segundos para pensar se tomaba
y después varios vasos de vino
Llegaba a la casa como una cuba
para volver a empezar al otro día
dale que dale al vino
Sunday, January 29, 2006
U.P.
tuvieron que hacer cola
para comprar trigo,
porque el maldito trigal
estaba tomado
Friday, January 20, 2006
LA LEY

Nuevamente cabalgaba libre sobre su pegaso, o más bien volaba con él, cierto que esa es la gracia. Por sobre los problemas. Y no tenía conciencia.
Pero ocurrió algo nuevo.
-Tanto tiempo– le dijo el pegaso.
-¿Pero qué mierda?, tú no deberías hablar- le contestó el hombre.
-Yo también he crecido idiota- contestó el animal – y si yo estoy aquí no es precisamente porque tu lo estés pasando muy bien.
Y el hombre comenzó a recordar. A recordar momentos que deberían haberse quedado ahí, o que mejor no hubiesen sucedido nunca. Cómo el viejo aparecía cada viernes sin falta, al borde de la inconciencia; y su desesperación; y la vejación que se repitió durante toda la infancia.
-Ya es tarde y tú mismo me has destruido- le dijo el pegaso -, ahora debo ayudar a los que me has dejado.
Despertó con el rechinar de los goznes.-Te llegó el día hijo de puta- le dijo un guardia, dándole de lumazos para despertarlo –, hoy te vas al piso general.

